Mientras escucho Yesterday, con un libro de Murakami a medio terminar, intento cubrir el sonido de la guitarra flamenca y la garganta que se desvive en una planta alta del edificio de enfrente. Me duele que a la gente le duela el amor, aunque sea en flamenco -que nunca me gustó. Desde esta otra ventana, en otra planta alta en las cumbres de la ciudad, me dirijo a vosotros después de un tiempo largo en el que, no sé muy bien por qué, me he ausentado de mis palabras y me he puesto a comprar alfombras.

Desde aquí, desde una ventana cualquiera que se ve como un simple cuadro de luz entre tantos, os agradezco a todos los que habéis seguido el blog en este tiempo y os dejo caer que Versurrealista sigue vivo.

 

Un saludo desde estas calurosas tierras donde, a aquellos que somos de frío, se nos vuelve cuero la piel y escarcha las manos y el corazón.

ML

The Versatile Blogger Award

versatile blogger

Agradezco desde aquí enormemente a Mayca desde El gris de los colores por concederme el Versatile Blogger Award. El gris de los colores muestra con profundidad los sentimientos que afloran a la hora de ser madre y, como fruto, nacen unos versos cargados de sentimiento sobre la vida y sobre todo lo que nos rodea. Desde aquí os invito a mirar al mundo con otros ojos y a visitarlo.

Aprovecho, también, para disculparme por tan larga ausencia.

Según las normas del premio, debo publicar que se me ha concedido, agradecerlo a la persona a través de una entrada, contar siete cosas sobre mí y nominar a 15 blogs, en lo que me voy a permitir un pequeño lujo; cada blog que sigo es importante y no cuenta en mi lista blog alguno cuyo contenido no considere interesante o admire. Por lo tanto, todo aquel seguido por Versurrealista puede considerarse nominado para el Versatile Blogger Award.

¡Qué puedo deciros sobre mí que no hayáis leído ya en metáfora! Allá van.

1. La estancia mínima que he tenido en otro país (accesible en avión) es de un día y medio.

2. Siempre viajo con, al menos, un libro.

3. Me gusta leer libros y ver películas en el idioma original en el que están escritos o grabadas.

4. No creo en el amor a primera vista, sino en aquel que se gesta con el tiempo.

5. Me siento libre cuando conduzco. No he sentido mayor libertad que en una autovía de madrugada con rock de los 70.

6. De elegir un animal, elijo el perro. Te será siempre fiel.

7. Me desplazo constantemente por trabajo. Nada deseo más que tener mi propia casa, un jardín y un perro.

Derechos de autor

Ayer llegó a mí una página de Facebook en la que se han publicado varios de mis poemas firmados con otro nombre. Utilizo esta entrada del blog como información, tanto al autor de esa página, como a cualquier persona interesada en compartir mis poemas en la red o en otros medios. Todos los poemas aquí publicados están inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual, por lo que, por cualquier plagio, se pueden llevar a cabo acciones legales. Una cosa es compartir un enlace (con lo que estoy encantada) y otra muy distinta es copiar, pegar y firmar con otro nombre. Pido amigablemente a esa persona, por lo que parece, lectora habitual del blog, que retire mis poemas de su página o, en su defecto, los publique con mi nombre o el nombre del blog y un enlace a éste.

Muchas gracias,

María Luisa

Poema de adolescencia (I) -Secretos

He encontrado este poema que escribí hace unos diez años, alrededor de los quince. Debo decir que los poemas de años anteriores a éste sí distan de ese “mundo paralelo” y de esas imágenes como el barro, la lluvia, el silencio, los pies descalzos… y son más descriptivos (puede que, en algún momento, suba algo), pero me sorprende ver que éste que os dejo no es tan distinto a lo que escribo ahora:

Pienso en los intervalos

de una canción anónima

que acompaña mis pasos.

Los secretos de un yo perdido

me buscan pidiendo ayuda

a la vez que yo los esquivo.

Corro sola bajo la lluvia.

delatándome una vez más

las huellas de mis pies

descalzos en el barro.

El silencio que parece haber,

da a este lugar

una sensación de pureza e inocencia;

ésa de la que nunca gozó.

Dos flacos perros callejeros

se unen a mi búsqueda de la nada;

verdad transparente.

Calla la canción

y aúllan los perros,

yo, de rodillas, aúllo con ellos;

ni siquiera ya me salen versos.

Jugar

Tatuado en mi piel

cada murmullo,

reconoces tus entrañas

en las letras.

Dejas pasar el tiempo,

entre silencios que se vuelven

extraños como tú y yo

siempre fuimos.

Maúllan los gatos

de los vecinos

a la espera de respuestas

por olvidar;

nos ponemos las máscaras

y, jugar a no verse las caras,

es, sin duda,

jugar.

Entre libros

Hoy el guarda ha seguido cada uno de mis pasos mientras ojeaba unos libros y hojeaba otros en la sección dedicada del centro comercial. He sonreído involuntariamente al leer la contraportada de El océano al final del camino, de Neil Gaiman. He sonreído, uno, por lo que decía y dos, porque tú, seguramente, ya te lo habrás comprado. Tú lo que leerás será The Ocean at the End of the Lane, pero te habrá hecho igual de gracia. Sabes que solo eres grande y adulto por fuera.

Caminos

Te cuento… que cada camino que desaparece en la noche se convierte en un refugio para las estrellas, en un acantilado en propia tierra, en una esfera con esquinas, ahora plana; un cuadro, que se vuelve espejo y en el que veo, en mi cara el paso de los años. Suenan los vicios y rechinan los dientes en cada esquina donde alguien duerme. Escuchan, ausentes, aquellos insomnes que florecen entre agrietados salones de baile.

Escucha… que esos caminos de los que te hablo no son más que las venas por las que un día llevaste tu vida. Una carretera; un olvido. Entiende… que las mañanas pueden ser lo más duro que te ocurra durante el día, y que lo demás se queda entre los dientes.